Entre toas las flamencas de "La Biscocha", ramillete de rosas tempranas, una niña con ojos de menta, morena y graciosa, su cante, de grana, dicen que vino de Utrera con historia y ambición, diecinueve primaveras, diecinueve primaveras, se hace corta esta canción. Consolación la de Utrera, con querer de perdición se echó a robar por los caminos. Consolación la de Utrera, por el dolor de una traición cambió de rumbo su destino. Muy poquita confianza que la niña es de cuidao, que en la miel de su esperanza hay veneno camuflao. Te libre dios, compañera, de que lo mismo que un ciclón sus diecinueve primaveras le digan como te quiero, te digan como te quiero, porque no tienes corazón, porque no quieres ni el perdón, Consolación la de Utrera. Al café "La Biscocha" llegó Butreras, un campero de rumbo gintano y la niña morena y graciosa como una pantera saltó faca en mano. MÃrame bien a la cara pa que sepas quien te dio, piensa un poco y arrepara, piensa un poco y! arrepara, que te mato por ladrón Consolación la de Utrera, por el dolor de una traición cambió su nombre de Consuelo Consolación la de Utrera, supo esperar esta ocasión de ver su sangre por el suelo. Avisar a los tricornios pa que vengan preparaos, se llamaba Juan Antonio y con otra esta casao. Te libre dios, compañera, que ya pagaste tu traición en ser tan mala como eras. Si no me matas me muero, si no me matas me muero, porque no tienes corazón, porque no quieres ni el perdón, Consolación la de Utrera.